Amor por la relojería
by Peter SpeakeEl viernes 14 de diciembre de 2018 recibí un correo electrónico de Emmanuel Breguet en respuesta a una petición que había hecho para deconstruir un reloj de bolsillo Breguet Tourbillon histórico, fabricado en vida por el mismísimo maestro, Abraham-Louis Breguet… La respuesta fue positiva.
Soy relojero desde hace más de 30 años. Mi carrera abarca desde la relojería antigua hasta las complicaciones modernas. A principios de la década de 1990, en Londres, comencé a fotografiar los relojes que restauraba. Quería compartir con el mundo exterior la cara oculta de la relojería, normalmente invisible para el público.
Cuando se trata de relojes antiguos, muy pocos relojeros llegan a descubrir los tesoros de la historia de la relojería ocultos bajo las esferas.
He restaurado piezas de los orígenes de casi todas las marcas. La confianza de la juventud me hizo creer que todo podía restaurarse y esa determinación, un verdadero superpoder si es que existe alguno, era real.
Hace tres años, influido por aquel primer período en Londres durante el cual catalogué relojería antigua, abandoné una pequeña marca que Daniela Martin y yo habíamos desarrollado para fundar la plataforma The Naked Watchmaker, cuyo objetivo es educar objetivamente al público sobre el funcionamiento interno de la relojería, continuando así lo que había comenzado casi 30 años antes en Londres.
La marca que habíamos desarrollado anteriormente estaba fuertemente influenciada por la filosofía y los diseños de Breguet. Trabajar tanto en ejemplos modernos como históricos de Breguet me permitió alcanzar otro nivel de comprensión de su significado.
En el contexto actual de Internet, la transparencia es esencial e inevitable para cualquier fabricante de productos, sean cuales sean.
No es fácil guardar secretos y, partiendo de la base de que todos tenemos una opinión, un poco de conocimiento puede resultar peligroso.
Por consiguiente, circula mucha desinformación, no solo en la política, sino también en la relojería. Aquí es donde entra en escena The Naked Watchmaker (el relojero desnudo), cuyo papel consiste en mostrar aquello que suele permanecer oculto y que, al no comprenderse, a menudo se percibe erróneamente.
Up:
Reloj Breguet Tourbillon n.º 1188.
En el breve período transcurrido desde el nacimiento de The Naked Watchmaker, mi pequeño equipo y yo hemos tenido el privilegio de entrar en numerosas empresas, desmontar y fotografiar una amplia variedad de productos, desde relojes antiguos hasta los más modernos.
Una de las primeras casas legendarias que nos abrió sus puertas fue Breguet, una marca con la que trabajé por primera vez en Londres y que siempre había admirado.
Cuando se observan ejemplos antiguos de la obra de Breguet, resulta prácticamente imposible no sentir respeto por ellos, especialmente cuando se sitúa la complejidad de esos relojes en el contexto de la época en la que fueron fabricados.
Antes del CNC, del CAD e incluso de la electricidad o de la miríada de tecnologías extraordinarias que hoy nos rodean, se fabricaban relojes que siguen influyéndonos dos siglos después.
El escape de cilindro con rubíes del reloj de bolsillo de suscripción sería difícil de fabricar hoy en día.
El escape natural sigue siendo tan relevante hoy como lo era hace 200 años y continúa reinventándose.
La estética de aquellos primeros relojes, unida a su innovación técnica, no solo definió una manufactura relojera, sino que también influyó en toda una industria.
Cuando una persona ajena entra en una manufactura relojera, le resulta imposible comprender plenamente la profundidad de los productos fabricados hasta que se sumerge físicamente en el propio producto.
Up:
Reloj de suscripción Breguet n.º 1836.
Right:
Reloj de suscripción Breguet n.º 1836.
Up:
Reloj de suscripción Breguet n.º 1836.
La relojería, como muchos otros ámbitos, se construye sobre marcas y mitos.
A veces, la marca se ha convertido en un mito, construido sobre lo que fue más que sobre lo que es, ya que la continuidad no es un camino fácil de seguir.
Durante las semanas que pasé en Breguet, donde fui recibido cálidamente en el taller de formación de James Cooke, desmonté once relojes, dos históricos y nueve modernos.
Empecé por los más sencillos antes de abordar los más complejos, para terminar con un reloj que encarna un auténtico grial de la relojería: un tourbillon Breguet original realizado en vida del fundador y manipulado por él mismo, equipado con su escape natural.
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Reloj Breguet n.º 1188 durante la «deconstrucción».
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Movimiento extraído de la caja.
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Jaula del tourbillon extraída del movimiento.
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Reloj Breguet n.º 1188 durante la «deconstrucción».
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Reloj Breguet n.º 1188 durante la «deconstrucción».
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Movimiento extraído de la caja.
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Movimiento extraído de la caja.
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Jaula del tourbillon extraída del movimiento.
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Jaula del tourbillon extraída del movimiento.
Para cualquier relojero, se trata de una oportunidad extraordinaria. No se trata únicamente de mecánica, sino de entrar en otro mundo, otro universo, otra época.
Mientras desmontaba un reloj, James y sus colegas se acercaban para observar de cerca aquello que normalmente nunca resulta visible. A medida que lo fotografiaba y continuaba desmontándolo, otros relojeros curiosos se aproximaban cautelosamente para examinarlo con mayor detenimiento.
La proximidad a estas piezas despertaba una mezcla de fascinación, prudencia y entusiasmo.
Miles de fotografías después, comencé a montar las páginas web correspondientes a cada reloj y los libros complementarios que pueden descargarse desde el sitio web.
Durante los tres meses siguientes trabajé en la recopilación del material y me sumergí por completo en los detalles que había registrado.
Me fascinaron las excentricidades ocultas que, aunque algunas habían sido comunicadas ocasionalmente, habían caído desde entonces en el olvido.
Las firmas de Breguet en los laterales de los puentes o en las placas que unen las espirales de silicio dotadas de la «curva Breguet». Las ruedas y los barriletes esqueletizados a medida suelen permanecer ocultos para el cliente final, pero siempre están presentes en el reloj.
El uso constante de materiales y tecnologías modernas como el titanio y la electroformación, respetando al mismo tiempo el ADN de la marca, pone de relieve la naturaleza innovadora impulsada por el fundador.
Trabajando en el taller con James conocí a jóvenes relojeros de Breguet que se estaban formando para trasladarse a Nueva York y trabajar allí en el servicio posventa.
Estaban tan fascinados como yo por las piezas antiguas que tuve la oportunidad de manipular, e incluso más entusiasmados ante la perspectiva de continuar una aventura moderna con Breguet en tierras extranjeras.
Le pregunté a uno de ellos por qué quería trabajar para Breguet. Su respuesta fue sencilla:
«Porque es Breguet».
Como se ha mencionado anteriormente, para algunas marcas el mito o la imagen de ese nombre es más fuerte que el producto comercializado.
En otras, como Breguet, el producto está a la altura de su reputación histórica.
Recibir las llaves de la empresa y poder entrar como persona ajena en un taller de relojería con acceso a guardatiempos valorados en más de un millón de francos suizos, que se permite desmontar y compartir con el mundo exterior, demuestra la fuerza y la confianza de las que puede gozar una marca.
Para comprenderlo mejor, basta con visitar el sitio web The Naked Watchmaker y observar las empresas que ya han tenido la visión de participar en él.
Son aquellas que entienden que, más allá del marketing, la ambición de garantizar el futuro de la relojería exige educar a las personas y, en particular, a las nuevas generaciones.
Una visión plenamente asumida por empresas como Breguet.
La relojería se diferencia de la micromecánica porque no solo tiene una función, sino también un valor estético; debe ser bella, suscitar una emoción a través de la innovación o proclamar un deseo de calidad y perfección.
Estas son las raíces de la pasión relojera; apelan a una parte de nosotros que nos hace humanos, no siempre racionales, sino nacidos del alma más que de la necesidad.
Esta experiencia con los diferentes modelos de Breguet representó para mí la historia de la relojería, desde sus orígenes hasta lo que ha llegado a ser hoy.
A través de estos relojes pude seguir la evolución del ADN de Breguet, no solo en términos de diseño, sino también de originalidad.
Los primeros relojes de bolsillo Breguet intentaban resolver y compensar los problemas técnicos de su época, como los lubricantes no sintéticos de baja calidad que tendían a secarse rápidamente, así como todos los inconvenientes inherentes a los relojes fabricados antes de la invención de la estanqueidad o de la cuerda sin llave.
En las piezas modernas, esto se traduce en el uso de escapes y volantes de silicio, una evolución lógica que emplea la tecnología moderna para mejorar la funcionalidad y superar problemas como el magnetismo, conservando al mismo tiempo la estética de los modelos originales de Abraham-Louis Breguet.
Parte de la fascinación que ejerce la relojería reside en su extraordinaria diversidad: las diferentes soluciones desarrolladas durante los dos últimos siglos para resolver problemas comunes relacionados con el isocronismo y la longevidad, las numerosas funciones y complicaciones que se han añadido con el paso del tiempo y la forma en que distintas empresas encuentran soluciones diferentes que definen sus propias identidades con tanta fuerza como la estética de una caja o de una esfera.
El lanzamiento de The Naked Watchmaker y la creación de una serie dedicada a Breguet durante los doce primeros meses consolidaron la razón de ser de la plataforma.
En el plano personal, The Naked Watchmaker refuerza una pasión por la relojería que desarrollé restaurando relojes Breguet cuando tenía veinte años y que sigue siendo hoy tan intensa como cuando nació en el Londres de los años ochenta.
Independientemente de cuánto vivamos o de todo lo que lleguemos a observar, nunca veremos todos los diseños, mecanismos y soluciones desarrollados a lo largo de la epopeya relojera.
De hecho, esa es una de las cosas más extraordinarias de este ámbito: su historia parece infinita y su futuro seguramente también lo será.
Mientras sigamos teniendo emociones, seguiremos teniendo sed de arte, alma y creatividad, elementos que abundan en la relojería.
Up:
Movimiento de la Tradition 7047 extraído de la caja.
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Jaula de tourbillon sobre su soporte de trabajo tras su extracción del movimiento.
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Jaula vista de perfil.
Right:
Movimiento de la Tradition 7047 extraído de la caja.
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Movimiento de la Tradition 7047 extraído de la caja.
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Jaula de tourbillon sobre su soporte de trabajo tras su extracción del movimiento.
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Jaula de tourbillon sobre su soporte de trabajo tras su extracción del movimiento.
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Jaula vista de perfil.
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Jaula vista de perfil.