Relojes antiguos

Obtener un certificado oficial de autenticidad

El museo Breguet ofrece un servicio de peritaje de relojes antiguos. Dicho servicio permite verificar la autenticidad de un reloj de la marca Breguet y obtener la información relativa a la pieza, como las características, la fecha de venta, el nombre del primer propietario, etc.

El peritaje no incluye la evaluación monetaria de la pieza en cuestión, ya que esta tarea incumbe a un experto independiente o a una casa de subastas. 

A fin de realizar este peritaje, le rogamos que nos envíe su solicitud a través del formulario de contacto acompañada de los datos siguientes:

  • dimensiones del reloj (diámetro, grosor)
  • tipo de firma en la esfera, caja y guardapolvo
  • los números legibles en la esfera, caja y guardapolvo
  • el metal de la caja (oro, platino, plata, etc.)
  • descripción de la esfera (oro, plata, esmalte, etc.) y las cifras (romanas, arábigas, turcas, etc.)
  • descripción de las funciones del reloj: reloj con o sin sonería
  • descripción de las funciones adicionales: pequeño segundero, gran segundero, cronógrafo, fases lunares, calendario (día, fecha, mes), reserva de marcha, etc.
  • fotos de buena calidad de la caja, la esfera y el movimiento

Si el reloj es auténtico, le propondremos un certificado oficial de autenticidad que reúna el conjunto de los datos disponibles en los registros. El documento está redactado y firmado por nuestro curador de París. Dicho certificado tiene un coste de 535 € (IVA excl.) abonables por adelantado.

Cómo puede ponerse en contacto con nosotros

Información importante

A finales del siglo XVIII y durante todo el siglo XIX se fabricaron tantos relojes falsos con la marca Breguet, que su número superó al de relojes auténticos de la marca.

Todo reloj de bolsillo que lleve un número individual superior a 5500 puede ser considerado como falso. Todo reloj de bolsillo del siglo XIX que lleve la firma "Breguet à Paris" es falso. Asimismo, los relojes que llevan la mención "Spiral Breguet" no son relojes hechos por Breguet. Entre los años 1880 y 1910 muchas fábricas añadieron esta inscripción en mayúsculas para dar verosimilitud a sus productos. En cambio, Breguet jamás la utilizó en sus relojes.