Relojes antiguos

Cómo obtener un certificado oficial

Por demanda del público general, el Museo Breguet realiza la tasación de antiguos diseños. Así, tras la examinación física de las piezas, el perito estará en condiciones de determinar su autenticidad y brindar información acerca de sus características, fecha de venta, nombre del primer dueño, etc.
Si el reloj es genuino, el cliente podrá solicitar un certificado oficial de autenticidad con todos los datos disponibles en los registros. Dicho certificado tiene un valor de 535 euros, IVA incluido, y se ha de abonar por adelantado.

​Información necesaria

  • Dimensiones del reloj (diámetro, espesor)
  • Firma en la esfera, caja o tapa
  • Número en la esfera, caja o tapa
  • Metal de la caja (oro, platino, plata, etc.)
  • Descripción de la caja (oro, plata, esmalte, etc.) y números (romanos, arábigos, turcos, etc.)
  • Funciones del reloj: con o sin campanilla
  • Funciones adicionales: segundero pequeño, segundero central, cronógrafo, fases de la luna, calendario (día, fecha y mes), reserva de marcha, etc.
  • Excelentes fotos de la caja, la esfera y el movimiento

Musée Breguet

A la atención de: Mr. Emmanuel Breguet

6, Place Vendôme, 
75001 Paris, FRANCE

O por correo electrónico, con foto adjunta a:
emmanuel.breguet@swatchgroup.com

Cómo detectar un Breguet falso

Al principio de su oficio, hacia 1790 o quizá antes, A.-Louis Breguet se enfrentó al fenómeno de la falsificación. A lo largo de su carrera, el problema se fue agravando, aunque disminuyó sin desaparecer del todo en la segunda mitad del siglo XIX: la cantidad de relojes Breguet falsos era muy superior al número de piezas auténticas.

Se puede considerar falso todo reloj de bolsillo que lleve un número individual superior a 5500, así como cualquier reloj de bolsillo del siglo XIX que ostente la firma "Breguet à Paris".
Del mismo modo, los modelos que exhiben la inscripción "Spiral Breguet" tampoco son de fabricación propia. De 1880 a 1910, muchas manufacturas añadieron a sus piezas dicha mención en letras grandes para conferirles credibilidad; Breguet jamás utilizó ese tipo de inscripciones.