Un reloj Breguet no necesita su caja redonda convencional para ser reconocido por lo que es. Los modelos Héritage demuestran que incluso en una caja tonneau curva, un Breguet sigue siendo de modo inconfundible un Breguet.

Adaptar los conceptos estilísticos de finales del siglo XVIII a las formas del siglo XXI pone a prueba a los ingenieros de diseño y a los fabricantes de cajas y esferas. Pero los arcos perfectos de la caja y la delicada esfera con decoración guilloché presentan el acanalado de los cantos y la curva de las asas bajo la luz más favorable.